Tu sonrisa tortura a los espacios vacíos
Y tu boca entreteje marañas de humo errante
¡Si tus ojos fueran siempre esta noche!
Pero te vas sin pedir permiso
Te sacudes la humedad y la ternura
Te voy a dejarte de lejos
Sin consigna, sin avisar
Adiós y mañana empiezo.
Hombre solo, sólo niño
Quiero dejarte y me dejo sólo a mí.
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