lunes, 3 de diciembre de 2007

...

A veces quisiera arrancarme este corazón como si fuera una costra, porque no deja de doler, nada deja de doler.
Sangra en silencio.
Punza, canta, gime porque no sabe qué mas puede hacer…
Quisiera tomar la vida -mi vida- en mis manos y arrugarla como un papel en el que he escrito tantas cosas que no son verdad…

Romper las paredes de una sola patada, romper las murallas que rodean mi alma, paredes oscuras y grises que no recuerdo haber puesto ahí.

A veces quisiera ser todo en un instante,
morir en la selva,
reír como un niño,
gritarle a la Luna con la voz de un lobo,
huir de la muerte con una carcajada,
sentir la lluvia en mis alas,
cantar como los desahuciados,
no mendigar jamás una sonrisa,
poder morir después de correr por la vida,
ser el ave que es asesinada en pleno vuelo,
ser el hombre que muere en silencio, acribillado,
ser la mujer que camina sola en la noche,
ser el eco de todos los gritos,
ser el cielo en una noche salpicada de estrellas,
brindar por esta locura que me encierra y me aísla,
dejar de pedir permiso para ser quien soy,
dejar de odiarme por no ser quien dicen que tengo que ser…