martes, 11 de septiembre de 2007

algo para que tu corazón...

Vas de prisa y de todas maneras siempre llegas tarde... En algún punto de tu vida pareciera que perdiste esa mirada interior, esa que te ayudaba a tener una mínima -aunque clara- idea de quién eres...
A veces te miro triste, reflejándote en los cristales de un vagón, te miro y sé que en esa mirada hay preguntas, hay tristeza, hay desesperación. Desde muy pequeña te dijeron todo lo que estaba permitido, te enseñaron lo que es aceptable, te castigaron cuando no encajabas.
Esas personas ya no están y sin embargo tú sigues actuando por inercia, como tu propio verdugo, ignorante, ciego...
¿Cuánto tiempo más para que despiertes?

No hay comentarios: